La mayoría de la gente lleva la notebook al técnico recién cuando algo ya falló. Tiene sentido — si anda bien, ¿para qué tocarla? El problema es que varias de las fallas más comunes (recalentamiento, batería agotada, disco al límite) avisan de a poco, y para cuando se notan, ya vienen acompañadas de otros síntomas. Mantenimiento preventivo es simplemente revisar antes de que eso pase.
Esta es una guía orientativa de cada cuánto conviene prestarle atención a cada parte.
Cada 6 meses aproximadamente
Limpieza externa. Pantalla, teclado, rejillas de ventilación. Esto lo podés hacer vos mismo (te contamos cómo en otra nota del blog) y ayuda a que el polvo no se acumule tan rápido por dentro.
Chequeo de actualizaciones. Sistema operativo y drivers actualizados no solo agregan funciones — muchas veces solucionan problemas de rendimiento y consumo de batería que la gente atribuye erróneamente a "que la notebook ya está vieja".
Una vez al año aproximadamente
Limpieza interna y pasta térmica. El polvo que se acumula en el disipador y el ventilador no se soluciona limpiando por fuera. Y la pasta térmica del procesador se seca con el tiempo — cuando eso pasa, el procesador empieza a trabajar más caliente de lo normal aunque el equipo esté "limpio". Una revisión anual evita que esto se convierta en apagones o bajones de rendimiento.
Chequeo de batería. Con el uso normal, la batería va perdiendo capacidad. Un chequeo simple te dice cuánta autonomía real le queda, antes de que te sorprenda quedándote sin batería a media tarea.
Señales de que no podés esperar al chequeo programado
Aunque sigas esta guía, hay señales que ameritan una revisión inmediata sin esperar al próximo chequeo: ruidos nuevos, recalentamiento fuerte, apagones repentinos, o que tarde mucho más de lo normal en prender. Si te pasa algo de esto, lo charlamos en detalle en 5 señales de que tu notebook necesita service.
Por qué vale la pena tomárselo en serio
El mantenimiento preventivo no evita el 100% de las fallas, pero sí evita la mayoría de las que son puramente por acumulación de polvo y desgaste normal — que son, en la práctica, la causa más común de que una notebook "se ponga vieja" antes de tiempo. Una revisión anual sale mucho menos que un arreglo de urgencia, y le agrega años de vida útil al equipo.
¿Hace más de un año que no le hacés una revisión a tu notebook? Consultanos por WhatsApp y te decimos qué conviene chequear primero.